¿Ir al sexologo?

Un tema que nos preocupa e interesa a partes iguales a todas las personas que nos dedicamos a esto de la Sexología es el de por qué a veces acudir a consulta sexológica no consigue solucionar los problemas de una persona o de una pareja. El porcentaje de éxito en la terapia sexológica es muy alto, sobre todo cuando ambos miembros de la pareja se implican en solucionar la dificultad que les ha llevado a la consulta. Hay que tener presente que el objeto de la terapia sexológica es la relación, no cada una de las personas por separado. Esta afirmación, que parece tan obvia, no lo es tanto en el discurrir de la vida en pareja y hay personas que acuden solas por que son las que creen tener “el problema”, como si lo que les pasa no afectase a las dos personas. Del mismo modo, que una de las dos personas decida quedarse en casa por que es el otro o la otra quien tiene que consultar, ya añade una dificultad más al problema inicial que se tenga.

Es muy importante que, si se tiene pareja, ambos hagan todo lo posible por acudir juntos. Es cierto que a veces no existe esa posibilidad por alguna cuestión de horarios o de simple espacio físico (viven separados gran parte de la semana, por ejemplo) pero, salvo excepciones, si la pareja acude junta su porcentaje de éxito a la hora de solucionar lo que sucede aumenta. Y aumenta mucho.

Da igual que la dificultad sea de respuesta sexual, de convivencia, de comunicación, de rutina o cualquier otra de las áreas que se trabajan en la terapia sexológica. Sea lo que sea, nos afecta a los dos y la vivencia que tenemos cada quien es diferente, por eso es tan importante acudir juntos. De esta forma los profesionales tenemos la información completa y podemos poner encima de la mesa todas las sensaciones, sentimientos, miedos, deseos, esperanzas, etc. Es decir, podemos utilizar todas las herramientas necesarias para afrontar con muchas más garantías, ya que se puede ajustar la intervención tanto de forma individual como juntos.

Evitar el “terrorismo terapeútico”

Juntos surgen las sinergias y las diferencias, surgen las ganas de afrontar lo que pasa y el apoyo conjunto, sin olvidar que si es necesario, siempre habrá espacios individuales para poder compartir con la persona que te atiende en la consulta. Hay veces que el espacio individual nos permite obtener informaciones sensibles que quizá resultarían “incómodas” en pareja pero que al permitir que afloren de forma individual se vuelven útiles y sin necesidad de generar tensiones. Una de las claves de la terapia sexológica es evitar siempre el “terrorismo” terapéutico. Se ajusta el trabajo exactamente a la demanda y a esa demanda, una vez que le hemos dado forma, es a lo que tratamos también de dar respuesta. No puedes venir a la consulta sexológica con un problema e irte con quince problemas para casa.

¿Y si no tengo pareja? Evidentemente, si no tienes pareja también se puede trabajar cualquier dificultad, solo que se dota a la persona de herramientas para afrontar de forma satisfactoria sus futuras relaciones, si es eso lo que le provoca dificultades. Aquí se echa mucho de menos la, en apariencia, controvertida figura del surrogate o “suplente sexual”. Esta figura ya fue desarrollada hace casi medio siglo por Masters y Johnson y parece seguir generando confusión. Sin ninguna relación con la prostitución y sí con un servicio terapéutico profesionalizado, sería una figura que podría ayudar a resolver de forma más eficaz y práctica algunas de las demandas de las personas que acuden a la consulta sexológica sin pareja.

EL MOMENTO ELEGIDO
Pero volvamos a las parejas. Uno de los principales inconvenientes es el momento elegido para acudir a la consulta sexológica. Hay parejas que acuden demasiado pronto, ya sea demasiado pronto en su trayectoria como pareja o demasiado pronto en lo continuado de la dificultad que tienen. En estos casos el pronóstico no es tan malo como cuando la pareja espera demasiado, ya sea en tiempo o en desgaste de la misma. Cuando una pareja recién construida acude a consulta, en muchas ocasiones acaban haciendo una especie de máster intensivo sobre la otra persona y si bien puede parecer que queman etapas demasiado pronto, puede servir para fortalecerla.

En cambio, algunos estudios indican que los hombres tardamos una media de cinco años en acudir a consultar algunos problemas, sobre todo los relacionados con nuestro pene y su funcionamiento. Las mujeres, en cambio, suelen tardar una media de seis meses. Esto quiere decir que hay parejas que cuando acuden, por fin, a consulta, vienen ya al borde de la ruptura, exhaustas y sin fuerzas. Estar durante años arrastrando un problema que comienza en tu intimidad erótica pero que si no ponemos solución, nos acabará afectando a todos lo niveles, puede minar toda la convivencia y toda la relación. Recordemos (insisto mucho en esto) que nuestra erótica no consiste en su mero intercambio de fluidos. Nuestra erótica es otra forma de comunicación, otra forma de decirle cosas a nuestra pareja. Si no la cuidamos, igual que cuidamos el resto de la convivencia, puede llevar al traste nuestro proyecto común.

Es muy sencillo reconocer a una pareja que ha esperado demasiado para venir. Son parejas con una demanda inicial clara y concreta pero que cuando profundizas en ella salen un montón de cosas más y descubres que su demanda inicial es simplemente una más de las muchas que ves que hace falta trabajar. De hecho, hay casos donde al recuperarles una comunicación, una convivencia, el respeto, el gusto por estar juntos, etc., hace que aquella famosa demanda inicial se solucione sola y sea simplemente el reflejo de algo más profundo que les estaba haciendo daño y que cuando vamos solucionándolo hace que todo vuelva a su cauce.

Hay parejas cuyo retraso en acudir es tal que debes enfrentarles con la posibilidad de una vida común ya agotada. Evidentemente, nuestra misión no es separar a nadie. Nuestra misión es hacerles ver como están y que se planteen si realmente están dispuestos a apostar por la relación y por la otra persona. Sin un respeto mutuo, un sentimiento que una y sirva de motor, un deseo que invite a jugar, que haga que te apetezca la otra persona y unas expectativas comunes que queramos compartir, es muy difícil que un proyecto de pareja salga adelante. La vida en pareja debe aportar, incentivar, dar… Si solo quita, es muy posible que no nos merezca la pena y debamos replantearnos ese proyecto en común.

Afortunadamente, la mayoría de las parejas que acuden a consulta sexológica, finalizan la misma más felices, con más herramientas, con mayor repertorio erótico, con mejores perspectivas y con una relación más placentera y, por supuesto, más divertida. Solo es cuestión de querer. Querer estar mejor, querer disfrutar más, querer compartir, querer sentir… En eso consiste nuestro

Los números de 2014, a mejorarlos en 2015¡ Feliz final y excelente comienzo

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.

Aquí hay un extracto:

Un teleférico de San Francisco puede contener 60 personas. Este blog fue visto por 250 veces en 2014. Si el blog fue un teleférico, se necesitarían alrededor de 4 viajes para llevar tantas personas.

Haz click para ver el reporte completo.

CUANDO LAS PAREJAS SE ABURREN…


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La sociedad actual en la que nos movemos, conlleva y condiciona una serie de hábitos y de relaciones interpersonales que son poco adecuados para lograr una comunicación efectiva.

El trajín diario, las interminables jornadas laborables, el exceso de km recorridos, conciliar la vida familiar con la laboral, vienen a ser algunos de los mas representativos.

Carecemos de conocimiento para gestionar nuestro tiempo para así aprovecharlo en reforzar nuestros vínculos afectivos y pasamos a ser independientes del reforzamiento social del otro.

Esto se traduce a una insatisfacción no solo a nivel de pareja si no individual.

En algunas parejas, sobretodo luego de haber tenido hijos, es frecuente percibir cierto grado de aburrimiento, se olvidan de dedicar tiempo y atención a ellos mismos y a las cosas que se hacen en pareja, me refiero a hacer cosas divertidas juntos! Si hacemos memoria y nos remontamos al inicio de la relación seguramente encontraremos cosas que hicimos que indudablemente tuvieron una importante dosis de energía para llamarnos la atención y atraernosv, pero con el paso del tiempo se han ido desvaneciendo

Hacer cosas juntos es sumamente recomendable porque volvemos a poner identidad a la pareja ya que hacer cosas agradables y divertidas le da una serie de imputs a la relación que fomenta un intercambio positivo que hace diluir las desavenencias.

Hace ya unos años atrás, mientras me dejaba seducir por las mieles de la Sexología en la Universidad de Barcelona mi  querida profesora Miren Larrazabal me comento y me dijo Ariana …“Las parejas no se mueren por discutir, se mueren porque bostezan.. porque se aburren”  

Es el día de hoy que aún sigo recordando esta frase.

Tan sencillo y tan complejo como lo leen, sin embargo es un tema casi diario en la consulta de Sexología, las mujeres y los hombres se dejan absorber por la rutina, las obligaciones dejando de lado el divertimento, la gratificación y  las ganas de jugar.

Quizás el puntapié inicial para dejar de bostezar sea dar una vuelta de tuerca a la situación y plantearla desde otro punto de vista.

Dejo algunas ideas sueltas en el aire….y si nos seducimos mas a menudo ?, cambiamos hábitos ? , jugamos ? nos regalamos espacio de ocio juntos?

Parece complicado a la hora de pensarlo pero no es tan así, tal vez sea suficiente para animarnos un pequeño empujoncito y el resto dejarse llevar no?

Algunas recomendaciones para empezar: IMG_3957

Déja un postix inesperado con algún mensaje cariñoso.

Compartir tiempo de ocio, paseos,  deportes, aficiones varias

Haz una lista de cosas que antes hacían juntos y que ahora ya no lo hacen tan a menudo

Haz la propuesta de hacer cosas diferentes o cosas que nunca hicieron y que resulten novedosas y estén pendientes por falta de tiempo o atrevimiento

Ver una película, ir al teatro, visitar exposiciones, museos etc

Hacer cosas que salgan desde el deseo y que sean regídos por el principio del placer, sin lugar a dudas creo que es la fórmula para lograr evitar el temido bostezo!

Dra Ariana Costa Capín Sokol

“Huella digital orgásmica, tan única como la de tu dedo”

Que nos ocurre exactamente cuando tenemos un orgasmo?

 
DENTRO ORGASMO
Es un tema diario en la consulta del especialista, parece mentira o que exagero, pero es real, existen numerosas dificultades para poder describir este proceso, algo que pensamos que es común, natural y que viene por casualidad.
Una situación cargada de mitos y creencias que han sido grabadas a lo largo de nuestra existencia. 
Nos enojamos, nos bloqueamos, nos frustramos por no conseguir orgasmos perfectos, de película o los que nos cuentan las vecinas o amigas.
Pasamos por alto casi imperceptiblemente la presencia de nuestra razón llena de creencias irracionales, intoxicada de exigencias, carentes de preferencias….que en el momento en el que aparece haga que el orgasmo huya como corderos del lobo, (encantadora expresión esta última de Valerie Tasso)
Por esto mismo y por otras muchas razones mas… cuelgo este post de Rita Abundancia que publica en el país y que me parece que viene como anillo al dedo! además esta condimentado con el saber de mi querida amiga, compañera  de trabajo y mentora Francisca Molero.
Que mas puedo agregar.. solo recomendarles una buena taza de té, un lugar cómodo por donde se cuele algún rayito de sol que haga de este momento un momento único y mágico… como cada orgasmo…
Si hay algo difícil de encontrar, tanto en la literatura como en el cine, es una buena descripción de lo que los franceses calificaron tan elegantemente como la petite mort. No me refiero a las trasformaciones fisiológicas que ocurren en nuestros genitales y en el cuerpo en general –esas han sido intensamente estudiadas desde Masters y Johnson hasta nuestros día–-, sino a las sensaciones, a nivel anímico, que experimentamos cuando alcanzamos la más intensa y placentera experiencia. Los que han estado al borde de la muerte –no de la petite, sino de la grand– relatan sus vivencias como una gran paz, una luz al final del túnel y una película detallada de toda la existencia, que se visualiza en cuestión de segundos –rezo para que la mía cuente con una mejor dirección y realización que las de Facebook–, pero no dan más detalles. Los orgasmos se describen también de forma imprecisa y esotérica. Un enorme placer, una relajación total, un abandono, pero ¿se ven elefantes rosas?, ¿nos entra la risa?, ¿queremos empezar a bailar, correr o gritar?, ¿van acompañados de banda sonora?

Como cuenta el libro La ciencia del Orgasmo, de Barry R. Komisaruk, Beverly Whippe, Sara Nasserzadeh y Carlos Beyer-Flores (Paidós, 2011), en 1976 los investigadores Vance y Wagner se preguntaron si la mayor parte de las personas y los dos sexos experimentaban las mismas cosas cuando llegaban al clímax. Para buscar una respuesta llevaron acabo el siguiente experimento: “propusieron a un grupo de estudiantes universitarios que describieran por escrito sus orgasmos, de manera que un jurado pudiera adivinar cuáles de las descripciones estaban escritas por hombres y cuáles por mujeres. En el jurado había ginecólogos, obstetras, psicólogos y estudiantes de medicina de ambos sexos. Antes de entregar las descripciones al jurado, los investigadores sustituyeron los términos específicos de cada sexo por otros neutros (como por ejemplo genitales, en lugar de pene o vagina) para esconder, intencionadamente, al autor de la descripción. Los jueces llegaron a la conclusión de que eran incapaces de distinguir el sexo de una persona a partir de la descripción escrita de su orgasmo

dentro orgasmo

Allison Janey, la mujer que “no sabe” si ha tenido un orgasmo en ‘Masters of Sex’.

Foto: Cordon Press

Masters y Johnson sostenían que la respuesta del cuerpo femenino al clímax es básicamente la misma: contracciones simultáneas y rítmicas del útero, la cavidad vaginal y el esfínter anal pero, como Sylvia de Béjar escribe en Tu sexo es tuyo (Planeta, 2006), “la rigidez de esta descripción está siendo cuestionada por numerosos terapeutas que llevan años escuchando las explicaciones de miles de mujeres acerca de cómo son y dónde sienten sus clímax (…) Hay mujeres que a penas tienen o carecen totalmente de contracciones, las hay que localizan sus orgasmos en la zona vulvar, otras dicen que se concentran en la vagina o hablan de un intenso calor uterino, otras se refieren a una oleada de placer que se expande por todo su cuerpo, incluso hay quien describe un calambre lumbar, una explosión cerebral o un cosquilleo ardiente en el pecho y las orejas”. “En definitiva”, continúa Sylvia más adelante, “el placer es algo subjetivo. Y lo es hasta tal punto que los terapeutas sexuales se refieren a la huella digital orgásmica de cada mujer, tan única como su huella digital”.

Como ven, la cosa se complica y si ya es imposible establecer puntos en común en cuanto a las sensaciones subjetivas, parece que ni siquiera esta tarea es factible a la hora de describir los cambios físicos. No todas nos ajustamos a los pasos que determinaron los protagonistas de la serie Masters of Sex. Tal vez por eso muchas mujeres argumentan no saber si han tenido orgasmos o no. Algo que puede resultar inverosímil, pero que resulta bastante habitual. Según Francisca Molero, ginecóloga, sexóloga y directora delInstitut Clinic de Sexología de Barcelona “normalmente cuando una paciente te dice eso se entiende que no ha llegado nunca al clímax, pero no siempre es así. A veces el problema reside en que la mujer no sabe identificar lo que está sintiendo como un orgasmo, no lo reconoce. Esto puede ser fruto de las falsas expectativas que el cine, Internet o la sociedad nos ha creado. En estos casos el vibrador es siempre la prueba del algodón, aprender a reconocer un orgasmo con estimulación del clítoris es el primer ejercicio que deben hacer”.

Excitación y placer son conceptos distintos y mientras el primero pertenece a la dimensión fisiológica y forma parte de los reflejos, las sensaciones y las habilidades corporales; el segundo tiene más que ver con la psique, la capacidad de percibir cosas y las connotaciones que se les atribuyen –positivas o negativas–, la imaginación erótica e incluso los sentimientos. Lo que supone que estar excitada y sentir placer no siempre son actos consecuentes.

vibrador

El vibrador, la mejor prueba del algodón para conocer al orgasmo de tú a tú.

Foto: Cordon Press

En sexología se ideó el término orgasto para diferenciarlo de orgasmo. El primero designa la respuesta fisiológica del clímax, que todos conocemos; mientras que el segundo sería la experiencia cerebral de lo anterior. Para llegar al éxtasis es necesario que esa información física llegue al cerebro y que éste le de paso, la deje entrar, por lo tanto hay siempre algo de ‘autorización’ a la hora de experimentar un orgasmo. La mayoría de los casos de anorgasmia primarios –en los que nunca se ha tenido esta sensación- se deben, según Francisca Molero, “a una falta de adiestramiento personal y a causas psicológicas más que físicas: una mala programación en la visión o idea que nos inculcaron del sexo, falta de aceptación, tensión emocional o incapacidad para dejarse llevar, propia de mentes excesivamente racionales”. Para tener un orgasmo hay que tener previamente un orgasto, pero este no nos garantiza, necesariamente, tocar el cielo.

Mientras muchas mujeres luchan por conseguir, mejorar o facilitar sus orgasmos, otras se encuentran en el polo opuesto, debido a que sufren lo que se conoce como el síndrome de excitación sexual persistente. Las mujeres con esta patología sienten a menudo excitación pero esta se encuentra lejos de ser placentera, la describen más bien como una enorme y dolorosa presión o pulsación en los genitales que pide a gritos su liberación por medio del orgasmo. Este síndrome no tiene nada que ver con la ninfomanía y supone un verdadero tormento para las que lo sufren, como refleja el documental 100 Orgasmos al día.

En la cinta, Rachel, una ama de casa y madre de tres hijos estadounidense, relata sus intentos de no sucumbir a la seducción de su lavadora ––todo lo que produce una vibración puede agravar este trastorno–. La excitación aparece sin previo aviso y sin que la mujer la pretenda. Puede ser cuando hace la compra en un supermercado, en medo de la clase de pilates o cuando se está en el banco, tramitando las condiciones de un préstamo. El título del documental responde a la realidad, ya que algunas mujeres confiesan que, si no se controlaran, podrían tener hasta 100 orgasmos diarios.

Heather, en Carolina del Sur, es otro de los personajes con este síndrome que desfilan por el vídeo. Ex novia de Marilyn Manson, la comunidad religiosa local achacó su enfermedad a un castigo divino, por haber sido novia del satánico cantante. Otra de las protagonistas, Jeannie, relata como acudió a un ginecólogo en busca de ayuda y este le contestó: “lo que usted tiene es el sueño de cualquier hombre”. Según Francisca Molero,“no hay todavía un tratamiento para este trastorno, que no es sino una desconexión entre el cerebro y la parte genital. Lo que mejor resultado está dando es la terapia cognitivo conductual”.

A principios de año, Liz, una mujer de Seattle, experimentó un orgasmo de tres horas que la llevó a urgencias. Tras mantener relaciones con su pareja, como relata el periódico inglés Daily Mail, observó que el clímax no disminuía ni cesaba. Trató de hacer cosas para suprimirlo como saltar o beber vino, hasta que decidió ir al hospital. Allí, una hora después, consiguieron que Liz volviera a su estado normal. Los médicos no encontraron una explicación válida al asunto.

Como imagino que el caso de la chica de Seattle o el de las mujeres del documental no son los que más abundan, sino todo lo contrario, acabo con una cita del libro de Valérie Tasso, Antimanual de Sexo (Temas de Hoy, 2008): “el orgasmo no es una casualidad que se presenta, es una decisión que se toma. Una determinación a la que se llega, después de haber realizado una valoración, durante la interacción sexual, de esas circunstancias concretas que nos proponen la posibilidad del orgasmo. (…) Un orgasmo no se tiene, se aprende a tenerlo. O mejor dicho, se aprende a “permitirse” obtenerlo. Hay que instruirse no solo en un conocimiento de la propia reacción sexual frente a determinados estímulos anatómicos (saber cómo es nuestro cuerpo y qué y de qué forma nos procura placer), sino, sobre todo, hay que formarse en el difícil arte de dejarse llevar, de dejar que la decisión quede en manos de nuestra respuesta sexual y no de nuestras “razones”. Cuando la razón aparece, el orgasmo huye como los corderos del lobo. Cuando la razón toma la decisión, el orgasmo ya ha tomado la decisión antes (…). La anorgasmia es la imposibilidad de alcanzar el orgasmo, no la imposibilidad de alcanzar un orgasmo”.

Alguien no tan conocido como pensamos que trae mucho de que hablar

Como no podia ser de otra manera este año intentaremos ir explorando no solo nuestro cerebro, elemento mas que importante e inductor para que el resto funcione adecuadamente, también empezaremos a relacionarnos con  otras zonas que no están siendo tan conocidas como la gran mayoría de la población piensa

Sabemos que el cerebro es el órgano sexual por excelencia, la piel llena de terminaciones nerviosas sedientas de transmitir impulsos a traves de los haces medulares logran llegar a la estación central para que sean procesados, intervengan hormonas, neurotransmisores, se bata como un coctel y baje con toda esa información organizada y aderezada para que logre llegar al sitio adecuado y Pum explosión de sensaciones… cerebro, piel, oídos, visión… muchos órganos que todos conocemos pero… a pesar de estar en el año 2014 hay alguno que no lo tenemos tan estudiados como deberíamos, no porque sea una ciencia oculta, extremadamente dificil de interpretar o que sus reacciones sean complicadas… sí sí mas o menos ya vamos entrando en tema y  te estas imaginando a quien me refiero no? Pues en mi experiencia clínica muchas mujeres desconocen como funciona, de que manera y aun siguen con muchos mitos inculcados por esta sociedad en la que nos relacionamos que interfieren en muchos aspectos, pero uno preocupante es este…

Sabemos quien es el Clitoris?

Recién en 1998 una uróloga australiana Helen O`Connell nos brindo unas imágenes que revolucionaban al mundo, no era solamente un trocito de piel que estaba ahí sin más… no no no ! es una estructura anatómica con nombre y apellido, diseñada con única función la de generar placer. 

Coincido con Rita Abundancia en su ultimo post del periódico el país

“Hablamos con el único órgano humano dedicado única y exclusivamente a dar placer, y que es exclusivo del género femenino.

Con todos Uds El Clitoris! 

clitoris

 A pesar de tener un nombre universal, igual para casi todas las lenguas, esta parte de la anatomía femenina ha sido la gran desconocida y hasta perseguida culturalmente. Al estar parcialmente escondido, su protagonismo ha sido menor que el de su homólogo masculino, el pene. Pero el clítoris parece dispuesto a hacerse oír y conquistar su trono. La industria del juguete erótico empieza a tenerlo en cuenta y, recientemente, la ciencia nos ha permitido visualizarlo en toda su extensión y en 3D. Ahora que el universo catódico nos ha dado una lección de historia sobre la importancia del orgasmo clitoriano (gracias a Virginia Johnson y Bill Masters en Masters of Sex), charlamos con el clítoris para averiguar un poco más sobre este gran desconocido.

Es el único órgano humano encargado única y exclusivamente de dar placer y, sin embargo, no se le ha reconocido como se merece. ¿Es eso una prueba más de la tendencia masoquista del ser humano?

El pene tiene muchos monumentos, una corriente artística, casi un género –el fálico–. A mí me han hecho pocas estatuas y debería ser todo lo contrario. Mi labor es totalmente altruista y desinteresada. Y, sin embargo, soy también el único órgano que debe pedir derecho de asilo. En algunos países nos cortan la cabeza y lo hacen las propias madres a sus hijas. ¿Imagínese un lugar donde se le cercenaran las orejas a los niños al llegar a la pubertad? Sería de locos, pero a nosotros nos sigue ocurriendo.

Lo imagino resentido con la vagina, a lo largo de la historia le ha quitado todo el protagonismo…

¡Qué se puede esperar de una sociedad tradicionalmente machista y puritana! La penetración vaginal tiene una función reproductora y la consigna durante siglos ha sido “creced y multiplicaos”. Sin embargo, yo no traigo hijos al mundo. Todavía mucha gente identifica el órgano sexual masculino con el pene y el femenino con la vagina. Pues no señor, soy yo. La vagina es mucho menos sensible. Cuando oigo todavía la diferencia entre orgasmo vaginal y clitoriano me echo a reír. Todos los orgasmos pasan por mí. Los de la vagina no son sino una estimulación indirecta de mi persona. Se podría decir que soy como un iceberg, solo muestro una parte muy pequeña de mí, la otra se ramifica por toda la pelvis.

¿Y qué me dice del famoso punto G?

Sí, vaya marketing se ha montado, con ese halo de misterio que lo rodea y que fluctúa entre la realidad y la leyenda. Pero cada día nacen más puntos el A, el U. Todo un alfabeto. Yo el punto G lo veo como un plan B. No es sino una estimulación indirecta de mí. La ciencia todavía tiene mucho que descubrir al respecto. Últimamente se empieza a hablar del complejo uretra-clítoris-vagina, una zona de estimulación erótica y sensorial muy potente que todavía está por descubrir.

Los orgasmos que pueden experimentar algunas mujeres manipulando sus pechos, ¿también pasan por usted?

Siempre se ha hablado de una ligazón entre el pezón y el clítoris, un cablecito que une estos dos puntos y que algunas mujeres conocen muy bien. Expertos de la Universidad de Rutgers, en EE UU, crearon en 2011 un mapa cerebral del placer sexual femenino. A través de escáneres, los investigadores pudieron identificar las áreas del cerebro implicadas en la excitación de los genitales femeninos. Los resultados, publicados en elJournal of Sexual Medicine, revelaron que la estimulación del clítoris no es la única que activa la corteza sensorial, como se pensaba, sino que estimular la vagina, el cuello del útero e incluso los pezones, también desencadena respuestas cerebrales. El biólogo Barry Komisaruk, autor principal del estudio, explicaba al diario argentino Perfil: “Lo inesperado fue, además, que la autoestimulación del pezón activa las mismas áreas cerebrales que la región genital”. Lo que explica que algunas mujeres puedan llegar al orgasmo con la sola masturbación de sus pechos.

La ciencia no ha estado muy interesada en usted a lo largo de la historia, de hecho se ha visto su anatomía completa por primera vez en 1998, gracias a los estudios de imagen por resonancia magnética que realizó la uróloga australiana Helen O’Connell.

Y hace tan solo cuatro años que los investigadores franceses Dr. Odile Buisson y Dr. Pierre Foldès crearon el primer sonograma completo en 3D del clítoris estimulado. Ya le digo que nunca ha habido demasiado interés en mí. Freud dijo que yo era un pene inacabado y que la mujer que solo experimentaba placer conmigo es que no había madurado demasiado. Solo en mi parte externa poseo unas 8.000 terminaciones nerviosas, el doble que las del pene, y estas se comunican con otras 15.000 más en la región pélvica.

Sin embargo, los estudios de Masters y Johnson lo dieron a conocer al gran público, incluso contribuyeron a desarrollar un nuevo tipo de feminismo.

Sí, ellos descubrieron una sexualidad femenina independiente del coito con los hombres. Los hallazgos científicos sobre mí, demostraban que se podía prescindir del hombre. “La mujer a menudo no queda satisfecha con una única experiencia orgásmica” dijeron Master y Johnson en su libro La respuesta sexual humana. Las feministas más radicales estaban muy contentas con estos descubrimientos porque demostraban la superioridad sexual de la mujer, ya que además era multiorgásmica. Mientras, los conservadores veían al orgasmo clitoideo como una amenaza para la heterosexualidad. Sin ir tan lejos, ni ser tan apocalíptico, la verdad es que, gracias a estos descubrimientos, muchas mujeres se replantearon sus relaciones sexuales y empezaron a tomar las riendas de su vida erótica. Puedo presumir de mi contribución al feminismo.

¿Se dice que aguanta mejor el paso del tiempo que el pene?

Muchas mujeres experimentan su plenitud sexual en la madurez, a los 40 y tantos, pero no es del todo cierto que aguante el tiempo muy bien. Mi mecanismo es muy similar al del órgano masculino. Tengo erecciones y eyaculo –a veces a la manera masculina– y, como el pene, soy un cuerpo cavernoso y me afectan la hipertensión y la diabetes. Los años no me favorecen, lo que ocurre es que muchas mujeres me descubren tarde, y es entonces cuando me empiezan a disfrutar, a hacerse adictas al sexo y a tratar de recuperar el tiempo perdido.

¿Y qué me dice de su fama de lento, de necesitar más tiempo y que se le dore más la píldora para empezar a ponerse a trabajar?

¿En qué se tarda más: en hacer una pechuga a la villaroy o en meter una pizza precocinada al horno? Las cosas buenas se hacen esperar y lo que llega rápido se va aún más deprisa. De todas formas eso es también un mito. Un estudio realizado por la Universidad McGill, de Quebec, Canadá, dirigido por el Dr. Irv Binik, demostró que no existe diferencia en la cantidad de tiempo que ambos sexos requieren para alcanzar su máximo nivel de excitación. Binik y su equipo se sirvieron de la termografía, midiendo la radiación, en términos de temperatura, que emitían los genitales de los sujetos del estudio mientras contemplaban diferentes imágenes, pornográficas o no. Tanto los hombres como las mujeres comenzaban a sentir excitación en los primeros 30 segundos. Esto demuestra que si a la mujer se la estimula adecuadamente, ésta puede llegar al orgasmo tan rápido como el hombre, pero ¿realmente interesa correr tanto?

El problema parece ser que usted es bastante rarito y dar con lo que le gusta no es tan fácil.

Lo que ha habido es mucha incultura y desconocimiento. Si incluso muchas mujeres no están demasiado familiarizadas conmigo, ¿qué le vamos a pedir a los hombres? Los hay que me ignoran totalmente y se dedican a hacer espeleología vaginal. Los hay que nada más verme arremeten contra mí sin piedad y a lo bruto, esto me asusta y me retraigo, pues soy bastante tímido. Abundan los que se creen expertos con la boca y, en vez de lamerme con cuidado, parece que me estuvieran haciendo una ablación. Y luego están los que saben satisfacerme, aunque no se puede decir que sean legión. Solo pido algo de tacto y delicadeza, pero de nuevo me han creado una fama que no me merezco, la detiquismiquis. Como si el pene no tuviera también sus prontos y sus gatillazos.

¿Cómo hay que tratarlo entonces para que se sienta a gusto?

Como se merece una parte de la anatomía tan delicada y sensible. Para estimular a la mujer hay que empezar por tratar las zonas erógenas secundarias para luego ir a las primarias. Una vez en la zona genital, yo debo ser el último en tocar. Hay que empezar por el monte púbico, labios mayores, menores, espacio entre éstos, para luego comenzar a tocarme, primero indirectamente y luego ya más directo. A veces hay que retirar un poco el capuchón que me cubre. Me gustan los lametones y las succiones, más lentos o rápidos, e intercalando el ritmo. Cada mujer tiene sus preferencias. Algunas veces abordarme por la retaguardia es más placentero que de frente. Y la ducha, bien dirigida puede ser muy estimulante.

Tengo entendido que le gustan mucho los juguetes y que las vibraciones lo estimulan.

Sí son como burbujas de champán y hay que decir que últimamente quien más caso me ha hecho ha sido la industria de la juguetería erótica. Casi todos los vibradores tienen ahora sus estimuladores del clítoris, cada vez más anatómicos y sofisticados. Por no hablar de los diseñados especialmente para nosotros. Mi mánager me está buscando un esponsor y todavía no me está permitido hacer publicidad, pero hay verdaderas maravillas en el mercado. Toda mujer debería tener un pequeño kit de supervivencia para las épocas de vacas flacas y descubrir que, cuando la cosecha ha sido mala, también se puede ser autosuficiente.

¿En su caso el tamaño también importa?

No para mi perfecto funcionamiento. Es más, si soy muy grande, acomplejo a mi dueña, que ve la cosa poco estética. Sin embargo, el hombre que tienen un pene grande está muy orgulloso de él. Existe todavía este doble rasero.

¿Qué me dice de los pubis depilados, está a favor o en contra?

Entre nosotros mismos hay diversos sectores. Algunos prefieren no estar rodeados de pelo, porque argumentan que así se les localiza mejor y que tienen mayor sensibilidad; pero también está la línea pro Mato Grosso, que esgrimen la naturalidad y el papel protector del vello de los genitales, que actúa como barrera para evitar la entrada de virus e infecciones. Tener el pubis como una actriz porno exige la eliminación constante del pelo, causando la inflamación de los folículos pilosos y dejando heridas abiertas microscópicas. Si esto se combina con el calor y el ambiente húmedo de los genitales, se ha creado un caldo de cultivo para los patógenos bacteriales. Es cuestión de modas y, según he leído recientemente, ya hay algunas abanderadas del felpudo. No me extrañaría nada que vuelva la tendencia de los genitales peludos. Muchas que se han hecho la depilación láser deberán recurrir entonces a los postizos.

Bienvenido 2014

Pues si! sin querer o queriendo ya estamos a 10 dias de acabar el primer mes de este nuevo año.
Desde el ultimo post que he colgado acerca de la zona de confort,  creo que hemos tenido tiempo de pensar, recapacitar, hacer el famoso balance que uno inexorablemente se plantea conciente o inconcientemente cuando las hojas del calendario solo recubren el final del mismo y rapidamente debemos reemplazarlo por uno nuevo.
Por eso luego de fiestas, vacaciones, reencuentros con los amigos, familia o simplemente un momento con nosotros mismos me hace plantear una serie de cambios  de propuestas y de retos para empezar a sacudir un poco esta vida que funcione o no de la manera en que nos guste seria conveniente impulsarla con un poco de movimiento no?
Este año que nos queda por delante me gustaria poder escribir acerca de Deseos y preferencias, tratando de dejar de lado las exigencias absolutistas que la vida nos ha ido enseñando y no hemos sido capaz de detenernos a pensar si son logicas o no, practicas o si nos conducen a algun lugar en especial, cuando digo  exigencias absolutistas me refiero a esa capacidad que tiene nuestro cerebro de convertir los deseos en exigencias, no es lo mismo ” DESEO mejorar mi relación de pareja a DEBO mejorar mi relacion de pareja”
No es lo mismo “PREFERIRIA que mi vida sexual sea mas entretenida a mi vida sexual TIENE que ser mas entretenida..”
Parece mentira pero un simple cambio de palabras implica una serie de pensamientos irracionales que nos condicionan paso a paso lo que sentimos frente a una situacion cotidiana. No es lo mismo tener la sensacion de Preferencia que obligación
Por eso este año quiero que me acompañen en tratar poco a poco paso a paso el duro arte de  identificar estas creencias irracionales y empezar a cambiar estos Deberia o tendria por Desearia o Preferiria…
Por lo tanto manos a la obra y comenzamos a meternos en tema…
Esta es una pagina donde abarcamos muchos temas pero mas energicamente al plano de la sexología clínica que es a lo que me dedico.
Si tu vida sexual es no tan entretenida como deseas, te propongo intentar armar tus propios proyectos sexuales para este 2014, que te gustario mejorar, cambiar, experimentar… Indudablemente no he sido muy original en esta idea porque husmeando alguna revista me encontre con este articulo que no dejo de llamarme la atencion y que por eso lo posteo para que le den un vistazo, alguna idea resultara que te haga pensar en que puedes hacer diferente…eso si siempre desde el deseo y la preferencia intentando dejar en un cajon la palabra exigencia.
 
 
8 propósitos sexuales para 2014

Aumentar el deseo, mejorar las relaciones y hacer realidad algunas de nuestras fantasías eróticas, en nuestra lista. ¿Demasiado ambiciosa? Quizá, pero contamos con 365 días, y sus noches, para ponerla en práctica.

cover sexo

 

1. Cultivar la autosatisfacción

La masturbación es una asignatura pendiente entre las mujeres. La practicamos menos que los hombres y empezamos más tarde, pero la autosatisfacción es la mejor manera de conocer lo que nos gusta, para luego hacérselo saber a nuestra pareja. Fortalece la libido y es una buena manera de seguir manteniendo una vida sexual activa –con todos sus beneficios–, aunque pasemos una temporada en dique seco. Incluso teniendo pareja, es importante seguir manteniendo relaciones con nosotros mismos, acudiendo a citas con el propio cuerpo. Esto nos ayudará a desterrar esa idea tan caduca de depositar nuestros orgasmos, o nuestra satisfacción, en un amante experto que lo resuelva todo. El placer, como la caridad, empiezan por uno mismo. Los juguetes eróticos pueden ser de gran ayuda. Últimamente mi favorito es Iroha, Sakura, de la marca Tenga. Tecnología japonesa al servicio del éxtasis. Este vibrador diseñado para el clítoris y parte externa de la vagina, tiene forma de ratón de ordenador y es de tacto suave, dice lo mejor del mercado

 

2. Practicar, cada día, los ejercicios de Kegel
Quienes hayan visitado Tailandia y asistido a un pussy show habrán comprobado como las orientales mantienen en forma sus músculos pélvicos y son capaces de dibujar el mapa de su país o lanzar pelotas de tenis con sus partes. Además de para esas cosas, tener los músculos vaginales en forma asegura unas relaciones más placenteras, mejor lubricación y aumenta la sensibilidad de las paredes de la vagina.

Las europeas tienen la sana costumbre de visitar a un fisioterapeuta del suelo pélvico –que es el que mejor puede indicar que ejercicios son más convenientes– cuando se acercan a la menopausia o tras el parto, ya que dar a luz puede hacer que esta musculatura pierda su tono. Ellos también cuentan con esta parte de la anatomía y pueden beneficiarse de esta técnica. Los músculos de la pelvis, unos diez, funcionan como una unidad. En el hombre algunos de ellos se insertan en el pene y en la mujer llegan hasta el clítoris. Las relaciones sexuales los ejercitan, pero a veces pierden su firmeza y hay que volver a tonificarlos. En el varón esta terapia está indicada cuando hay problemas de disfunción eréctil es decir, se puede tener erección pero no mantenerla, o la rigidez es insuficiente; eyaculación precoz y dolor durante la erección o eyaculación.

3. Hacer realidad, al menos, una fantasía erótica

Entre competir con la protagonista de Nymphomaniac y no tener nada que contar, nada que arquee las cejas de nuestras compañeras en la residencia de ancianos cuando seamos viejecitas, hay un amplio margen. Todos tenemos fantasías sexuales sin embargo, pocos las ponen en práctica, en parte porque depositamos su resolución en la casualidad o el azar. Pero empezar a hacer realidad algunos de nuestros sueños puede ser un aliciente que de un nuevo giro a nuestra vida erótica o que, incluso, salve una relación. Hay que comenzar por las más fáciles para ir luego aumentando en dificultad. 
 

Pritchet

Esto es lo que entiende por fantasía sexual femenina el entrañable Phil Dunphy de ‘Modern Family’.

Foto: Cordon Press

4. Firmar la paz con el propio cuerpo

Basándose en estadísticas que apuntan que más de la mitad de las mujeres no están conformes con su apariencia, una marca cosmética hizo este año una publicidad que demostró que muchas tenemos una imagen distorsionada de nuestro aspecto físico. Dove pidió a un artista forense del FBI que retratara a siete mujeres, según las descripciones que hacían ellas de sí mismas. Luego, el dibujante hizo otro retrato, basándose en las opiniones que de ellas daban otras personas. El forense nunca vio a las mujeres que estaba pintando. Los dos dibujos resultaron, en la mayoría de los casos, diametralmente opuestos. Los elaborados a partir de la descripción ajena reflejaban personas más guapas, felices y atractivas.

Las estadísticas cuentan también como muchas mujeres tienen relaciones sexuales con sujetador o con alguna prenda encima porque no les gusta demasiado esa parte de su anatomía. Hacer las paces con el propio cuerpo, tratar de cambiar lo que se pueda y se quiera –por ejemplo bajar de peso– y aceptar los puntos débiles es importante para disfrutar más nuestra sexualidad. Pero el sexo es también una herramienta muy poderosa para ayudarnos a ver nuestra anatomía de una forma más positiva. Brittany Gibbons, una mujer que se planteó tener relaciones sexuales con su pareja todos los días durante un año, declaró que uno de los beneficios de esta “terapia” fue que empezó a verse cada vez más atractiva.

5. Aficionarse al porno
Durante años oímos que las mujeres no nos estimulábamos mucho con la vista, sino más con el oído y el tacto, por eso no nos gustaba el porno. Pero el problema más bien era que no nos ponía determinado tipo de porno, hecho para hombres, y cuyo ingrediente estrella eran las mamadas interminables y los finales con eyaculaciones en la cara. No soy muy partidaria del calificativo “porno para mujeres”, yo lo llamaría más bien porno para cabezas pensantes. Algunos vídeos que pululan ya por las páginas oficiales de porno empiezan a seguir esta tendencia, que no tiene reglas y que busca hacer productos de calidad. Las historias de Erika Lust, Candida Royalle, Annie Sprinkle –ex prostituta- o Nina Hartley pueden hacer que muchas mujeres, y también hombres, cambien su concepto respecto a este género cinematográfico. Claro que también es probable que, por obra y gracia del vintage, las películas que ahora criticamos se conviertan, en un futuro, en objeto de culto y añoremos al mastuerzo con bíceps y bronceado de rayos UVA, que se lo montaba tan mal

Nynphomaniac

Leer es uno de los mejores ejercicios para erotizar la mente, el órgano sexual por excelencia.

Foto: Nynphomaniac

6. Seducir a alguien

Verónica Monet, diplomada en educación sexual, que trabajó como acompañante, modelo y actriz de películas para adultos, dice en su libro Secretos Sexuales de una Cortesana (Neo Person, 2006), “la seducción es algo que muchas mujeres dan por sentado. Muy pocas de nosotras nos hemos visto obligadas a pedir sexo alguna vez, o a buscar o iniciar las relaciones íntimas. El sexo es algo que elegimos y consentimos cuando nos apetece, y somos nosotras quienes aceptamos o rechazamos pretendientes y propuestas sexuales”. Para más adelante continuar aludiendo a los hombres, “¿Imaginas lo duro que te resultaría vivir sabiendo que sólo podrás mantener relaciones sexuales si lo solicitas o lo buscas de alguna manera, y con la certeza –además- de que en la mayoría de los casos escucharías la palabra “no”?”. Una de las fantasías más comunes de los hombres es ser seducido. Pero además, si queremos experimentar algo en el terreno sexual deberíamos ponernos, al menos alguna vez, en la posición del cazador y no de la presa, lo que contribuirá a que comprendamos mejor la psicología masculina, o del que le toca el papel de tomar siempre la iniciativa. Reconozco que alguna vez que lo he intentado el interfecto ha huido despavorido, pero sin duda, éste es también uno de mis propósitos para el 2014. La perspectiva de ver en mi lápida la inscripción: “Aquí yace Rita Abundancia. Nunca sedujo a nadie”, me resulta triste e insoportable.

7. Explorar el mapa erógeno

Aunque pensemos que nuestro cuerpo es siempre el mismo, éste va cambiando, transformándose y es muy probable que, en cuestión de gustos sexuales, lo que antes no nos gustaba ahora si, y viceversa. No es raro, por ejemplo, que una mujer a la que había que tocar el pecho con mucha suavidad, con el tiempo pida más contundencia, o descubra que le excita más el sexo anal que antes. Es aconsejable, de vez en cuando, hacer alguna incursión en las zonas erógenas no primarias -orejas, pelo, espalda, glúteos, pies, parte de atrás de la rodillas, etc- para redescubrir nuevos horizontes y partes sensibles. Además, la ciencia nos sorprende cada día con nuevas noticias respecto a los estímulos sexuales y letras hasta ahora desconocidas en el alfabeto del placer.

8. Erotizar la mente
Si hubiera que ponerle algún orden a las prácticas sexuales, una de las últimas sería el contacto piel a piel”, afirmaba en un artículo sobre literatura erótica publicado en Informe21 el psicólogo clínico y terapeuta sexual, Francisco Pérez Deney, y continuaba, “antes de ello, para un buen sexo, convergen una serie de estímulos, aprendizajes. Lo erótico tiene mucho que ver con la imaginación, con los sentidos, por lo tanto, cuanto más material se tenga en la cabeza, mejor”.

Leer es uno de los mejores ejercicios para erotizar la mente, el órgano sexual por excelencia, porque induce a la formación de imágenes, recreación de situaciones y ayuda a fantasear con la realidad. De nada sirve que nuestro cuerpo esté a punto si nuestra cabeza no le sigue. Además, una generosa biblioteca de títulos sexuales nos provee de un gran repertorio de situaciones, escenas y aventuras que algún día podremos poner en práctica. El último bombazo del género, Cincuenta sombras de Grey (Grijalbo), aún siendo de una calidad cuestionable, consiguió grandes logros en la vida sexual de sus lectoras. Según un informe que elaboró la consultora TNS en España, el 60% de las encuestadas afirmó haber aprendido cosas nuevas, para el 35% hubo un antes y un después en su vida erótica, el 33% aumentó la frecuencia de sus relaciones, el 44% probó posturas nuevas y el 29% empezó a utilizar algún juguete sexual. ¿Por qué se piensan que se quemaban los libros en la época de la Inquisición? (texto de articulo publicado por Rita Abundancia en enero 2014 El pais)

 

Tu zona de confort

Muchas veces no sabemos porque nos quedamos inmovilizados ante situaciones que por lógica deberiamos activarnos y librarnos de ellas… pero estamos atrapados, encadenados, con los pies enterrados en la tierra, las alas sin desplegar y con muchas ganas de volar pero sin poder despegar
Esta zona no deja de ser la trampa mas poderosa para evitar el despegue, por eso me parece perfecto este video que no deja de ser sencillamente brillante.
Quizás sea una buena idea dejarse llevar, curiosear y atreverse a pasar la zona?
Buena suerte en el despegue!
Dra Ariana Costa Capín -Sokol

Mochilas Pesadas?

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Te acuestas al final del día y los últimos pensamientos que te aparecen por la mente antes de cerrar los ojos es el agobio de saber que a la mañana siguiente todo comenzara de la misma manera? 
Te sientes cansado y agobiado por una serie de acontecimientos que has ido depositando en el fondo de la mochila día a día casi sin darte cuenta, cada vez pesa mas, es como si no tuviera fondo… y pesa… mucho, impidiendo ir con la misma agilidad con la que antes te movías 

Sabemos bien desde los comienzos de la psicología que ningún ser humano acepta el sufrimiento sin razón, si lo hacemos es porque nuestra historia y la construcción psíquica realizada nos empuja a reiterar sin darnos cuenta comportamientos dolorosos, así mismo no es la única razón, también se puede encontrar situaciones en las que se haga esta repetición de conductas, siempre de forma inconsciente que se considera como un beneficio secundario, o sea hacemos algo que no entendemos porque pero que en el fondo nos beneficia en algo porque si no fuera así no lo haríamos.
De acuerdo a la posición que hayamos tenido en nuestra infancia y adolescencia , será la que ocupemos en nuestra adultez.

La transmisión entre generaciones se hace de forma inconsciente. 
El niño se empapa de la postura materna y de la representación paterna, una madre o un padre que no ama o ama pero equivocadamente a sus hijos, difícilmente podrá autorizales simbólicamente a vivir amores felices, a interactuar con el otro y a relativizar otras tantas 

Sin embargo, nuestro cerebro tiene la capacidad de regenerar muchos comportamientos y por lo tanto pensamientos, dependerá de las herramientas que cada uno posea para poder modificar esos aprendizajes que quizás moldearon nuestra vida, porque la vida no deja de moldearte día a día minuto a minuto, va puliendo hasta darle forma a algo que hemos aprendido y que por norma general uno tiende a preservar pero que gracias  a las fuerzas del universo, por mas que uno quiera seguir un modelo establecido lo mas probable es que el entorno te vaya cambiando y empieces a darte cuenta que quizás lo que aprendiste en un momento de tu vida te ha servido en su momento pero que ahora ya no. 

Vivimos, erramos, reímos, lloramos, damos y recibimos,  te armas y te desarmas como si fueran las piezas de un puzzle, de buenas a primeras un viento travieso te gira todas las piezas y vuelves a empezar… 
Dependerá de la valentía personal y la resiliencia desarrollada por cada individuo para no perder de vista nuestro objetivo planteado y seguir por las vias  elegidas a pesar que las inclemencias que se nos presenten a lo largo de la  misma
Que la vida pasada no haya sido un lecho de rosas no significa que tengas que llevar sobre las espaldas una pesada mochila, como individuos elegimos que ponemos en ella y que dejamos a la vera del camino.

Globos!

Dias atrás, me hicieron una pregunta que aun nadie de mis conocidos y allegados me había formulado.
Una paciente que me visito, al llegar a su casa siguiendo mis sugerencias se sumergió en el mundo 2.0 y a base de clicks llego a contactar con una parte mia que tengo un poco desarrollada, la pasión por escribir, que alguien te lea, que esa lectura sea rentabilizada y sume elementos para mejorar al menos una parte de nuestros pensamientos, resolver dudas o simplemente tomarnos un tiempo y contemplar que hacemos con lo que tenemos y de que adolescemos.
Mientras ella disfrutaba de esa extraña sensación que causa el investigar, surgió en un momento determinado la pregunta en cuestion… ¿Por que hay globos de fondo en la pagina de la Dra?
Bosquejo un par de ideas en el cerebro, delineo a mano alzada un par de trazos, y casi instintivamente el pensamiento se aclaro.
Recordó lo que habíamos estado trabajando juntas durante esa tarde… las ideas se alinearon y un destello luminoso hizo entrada a la respuesta.
Le comentaba esa tarde que el cerebro es un órgano extremadamente exquisito, que en cada escondido rincón guarda elementos que si son bien utilizados nos proporciona el  poder de estar serenos, relajados, en equilibrio, buscando el punto para poder disfrutar de las pequeñas cosas.
Sin embargo en algunas esquinas, podemos enfrentarnos cara a cara con pensamientos incorrectos que entorpecen esa fluidez y si no hay pericia para sortear estos elementos podemos encontrarnos en un laberinto que hace que no podamos avanzar y tiñe nuestra vida de color gris.

El cerebro y sus pensamientos me hacen imaginar casi de una manera infantil en un gran cesto lleno de globos coloridos, que si los dejamos volar los hacemos  libres y casi por una mágica razón llevan escrito en su interior lo que debe hacer cada uno, por supuesto deben ser soltados con cierto orden y a su debido momento del cesto, pero no pueden perder esa capacidad innata que poseen de dejarse llevar.
En muchos aspectos de nuestras vidas y por supuesto en sexualidad, es fundamental poder ordenar esos pensamientos positivos, eliminar los incorrectos y dejarse llevar luego con la elección, dejar que esos globos vuelen y empezar a disfrutar, que todos unidos tengan la capacidad de hacernos soñar.

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